El Tesoro italiano colocó 3.000 millones de euros en bonos a cinco años con un interés del 6,29 por ciento, el máximo desde 1997, informó el Banco de Italia en una nota. El interés en la última subasta de los títulos a cinco años del pasado octubre fue de un 5,32 %, añadió la entidad.
Italia esperaba colocar entre 1.000 y 3.000 millones de euros y recibió una demanda por 4.406 millones de euros, con un ratio de demanda que se ha situado en 1,47 veces.
Esta era la primera subasta de deuda pública italiana desde la dimisión del primer ministro Silvio Berlusconi y la designación ayer de Mario Monti para el cargo, por lo que era especialmente esperada por los mercados.
Según los analistas, el Tesoro había sido cauto al comunicar que esperaba colocar entre 1.000 y 3.000 millones de euros, por lo que se puede considerar muy positiva la demanda recibida de 4.406 millones de euros.
Sin embargo, coinciden los analistas, el nuevo récord del interés confirma el momento crítico que atraviesa la economía italiana y la necesidad de que el nuevo Gobierno encargado al ex comisario europeo Monti empiece a realizar reformas.
El diario económico "Il Sole 24 ore" publica hoy que el mayor banco del país, Unicredit, estimó que saldrán a subasta cerca 16.000 millones de títulos a medio y largo plazo antes de final de año, aunque será el nuevo ministro de Economía quien tendrá que decidir las emisiones.
El Jefe de Estado italiano, Giorgio Napolitano, advirtió ayer, mientras anunciaba el encargo a Monti de formar Gobierno, de que "a finales de abril vencerán casi 200.000 millones de euros en títulos del Tesoro y habrá que renovarlos colocándolos en el mercado".
Tras la subasta, la prima de riesgo, que se mide con el diferencial entre los bonos alemanes e italianos a diez años, aumentó hasta los 456 puntos, en referencia a los 452 puntos con los que abrió la jornada.
El interés de los bonos decenales, que hace unos días se colocó en 7,25 %, se situó en el 6,42 %
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martes, 22 de noviembre de 2011
Euro o dolar
La tormenta financiera que amenaza a la eurozona podría alentar a los 17 países que comparten el euro a buscar una mayor integración, pese a la oposición política, o a sentenciar "los últimos días" de la moneda única, dijo un informe del banco Credit Suisse.
En un informe sombrío, el banco afirma que los temores de deuda de los países europeos más pequeños y con mayores dificultades están ahora afectando a las naciones más grandes.
En consecuencia, Credit Suisse advierte que los mercados podrían "estar viviendo los últimos días del euro tal y como lo conocemos ahora".
De acuerdo a The Wall Street Journal. los analistas de Credit Suisse advierten que el escenario que contempla la disolución total de la unión monetaria no es inmediato, ni siquiera probable, pese a los temores de financiación que afectan a Italia y España.
Sin embargo, el banco señala que la actual turbulencia "significa que algunas cosas extraordinarias tendrán que suceder casi con certeza -probablemente para mediados de enero- para evitar el progresivo cierre de todos los mercados de deuda soberana de la eurozona, lo que podría ir acompañado de una creciente intervención de los mayores bancos".
El banco afirma que a los inversores solo les tranquilizarían unas señales creíbles de que se forjará la unión fiscal y política de los 17.
Solo entonces podría el BCE asumir un papel mucho más firme a la hora de prevenir el colapso del sistema financiero de la eurozona, dijo el banco.
En los últimos días, suegieron propuestas de realizar cambios claves al tratado que une a las naciones europeas.
Pero Alemania y Francia se han resistido a la idea de emitir conjuntamente bonos denominados en euros u otras propuestas que suponen endurecer los vínculos fiscales entre los países de la eurozona.
Mientras tanto, una mayor integración europea es cada vez más impopular entre los ciudadanos del continente, concluyó WSJ.
En un informe sombrío, el banco afirma que los temores de deuda de los países europeos más pequeños y con mayores dificultades están ahora afectando a las naciones más grandes.
En consecuencia, Credit Suisse advierte que los mercados podrían "estar viviendo los últimos días del euro tal y como lo conocemos ahora".
De acuerdo a The Wall Street Journal. los analistas de Credit Suisse advierten que el escenario que contempla la disolución total de la unión monetaria no es inmediato, ni siquiera probable, pese a los temores de financiación que afectan a Italia y España.
Sin embargo, el banco señala que la actual turbulencia "significa que algunas cosas extraordinarias tendrán que suceder casi con certeza -probablemente para mediados de enero- para evitar el progresivo cierre de todos los mercados de deuda soberana de la eurozona, lo que podría ir acompañado de una creciente intervención de los mayores bancos".
El banco afirma que a los inversores solo les tranquilizarían unas señales creíbles de que se forjará la unión fiscal y política de los 17.
Solo entonces podría el BCE asumir un papel mucho más firme a la hora de prevenir el colapso del sistema financiero de la eurozona, dijo el banco.
En los últimos días, suegieron propuestas de realizar cambios claves al tratado que une a las naciones europeas.
Pero Alemania y Francia se han resistido a la idea de emitir conjuntamente bonos denominados en euros u otras propuestas que suponen endurecer los vínculos fiscales entre los países de la eurozona.
Mientras tanto, una mayor integración europea es cada vez más impopular entre los ciudadanos del continente, concluyó WSJ.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Las mejores empresas del merval
Cuáles son las firmas que presentaron mejores resultados entre enero y septiembre del corriente año y cuánto aumentaron sus ganancias en un año
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| Empresas con Ganancias |
Los sectores financiero, petrolero, industrial y de telecomunicaciones obtuvieron los mayores márgenes de incrementos de ganancias durante los primeros nueve meses del año.
El dato surge de una comparación que realizó La Nación de los balances que las grandes empresas argentinas (en patrimonio neto y facturación) presentaron en la Bolsa de Comercio porteña durante los tres trimestres de este año.
Estas son las firmas radicadas en el país que mayor crecimiento de ganancias informaron en el período enero-septiembre 2011 frente al mismo lapso del año pasado:
- Alpargatas. Ganó $19,19 millones entre enero y septiembre, 44,3% más frente al mismo período de 2010.
La empresa propiedad del grupo brasileño Camargo Correa, mejoró sus ventas en todas las líneas de su negocio (que abarcan sus marcas Topper, Flecha, Pampero, entre otras).
Se espera que su participación en el mercado local se mantenga estable en los próximos tres meses, con algunos aumentos en el rubro calzado de lona para el verano.
Deberá afrontar mayores costos es sus insumos y mano de obra, que pueden terminar presionando sus márgenes de rentabilidad. Sin embargo, la baja en el precio del algodón compensaría estas alzas. - Petrobras argentina. Ganancia: $792 millones, 44% más.
Tuvo mejoras en inversiones permanentes, básicamente en participaciones en empresas relacionadas, mientras que su resultado bruto disminuyó 15 por ciento.
El futuro local de la firma estará muy ligado a la evolución del los precios del crudo. - Telecom. Ganancia: $1818 millones, +39%
La empresa de telecomunicaciones, proveedora de telefonía fija, celular y acceso a Internet, mejoró sus resultados por un aumento en la utilidad de explotación y buen desempeño financiero.
Las perspectivas siguen siendo buenas por las grandes inversiones que ha realizado en expandir sus servicios. Posee 17,8 millones de clientes de telefonía móvil y 1,5 millones de banda ancha. - Tenaris. Ganancia: $4.270,9 millones, +21,22%
El último balance superó ampliamente las expectativa de los inversores. Espera que sus resultados sigan mejorando en los próximos trimestres a pesar de la incertidumbre que genera la crisis financiera y la evolución de la producción de crudo.
En octubre pasado, Tenaris inauguró un laminador en México, que demandó una inversión de u$s850 millones y convirtió a ese país en el mayor productor mundial de tubos sin costura. - Banco Patagonia. Ganancia: $391,89 millones, +20,7%
El 58,96% está en manos del Banco do Brasil y el 18,06% pertenece los hermanos Jorge y Ricardo Stuart Milne. - Aluar. Ganancia: $568,62 millones, +16%.
El tercer trimestre del año fue en el que reportó menos utilidades, debido a que el aumento de los costos fue superior al incremento de los precios de venta de sus productos.
La crisis financiera internacional afectó a los precios del aluminio, que aún permanecen bajos respecto al igual período del año pasado. - Grupo Clarín. Ganancia: $438,37 millones, +15,03%.
El conglomerado mediático reporta su mayor participación de negocios en los servicios de televisión paga (Cablevisión) y acceso a Internet (Fibertel).
En esta última división lanzó hace dos meses un servicio de conexión de 30 megas, el de más alta velocidad del mercado.
Cablevisión, Clarín, Radio Mitre y Canal 13 fueron sus firmas controladas que mayor ganancia reportaron en lo que va del año. - Banco Macro. Ganancia: $829,66 millones, +12,73%
La entidad propiedad de la familia Brito posee 407 sucursales en todo el país y es agente financiero de cuatro provincias.
Tiene como objetivo aumentar su participación de mercado en el conurbano y provincia de Buenos Aires.
Atiende a 2,8 millones de clientes minoristas, posee emitidas 1,579 millones de tarjetas de débido y 1,308 de crédito.
La mayor parte de sus clientes corporativos son pequeñas empresas (74%) y agropecuarias (22%). Es líder en préstamos personales bancarios.
Las empresas del sector energético se convirtieron en las grandes perdedoras en los primeros nueve meses del año en relación con 2010.
El común denominador para todas es el aumento de costos operativos que deben afrontar con estructuras de ingresos congelados (tarifas).
No obtante, dos factores podrían mejorar los balances de estas empresas en los próximos trimestres: la esperanza de que la quita de subsidios y el alto consumo energético podrían traducirse en mejores valores de sus acciones de cara al futuro.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Dolarizar la cartera.
Si luego de que el sistema de la AFIP lo considerara "inconsistentes" a sus ingresos a la hora de comprar dólares su apetito por el billete verde no amainó, el mercado ofrece alternativas perfectamente legales para hacerse con las divisas sin tener que volcarse al mercado informal o, al menos, asociar la suerte de sus ahorros a los vaivenes del tipo de cambio.
A través de bonos argentinos nominados en dólares, contratos futuros de dólares y acciones locales que ajustan sus precios de acuerdo a la cotización de la empresa en Nueva York es posible dolarizarse sin tener que pedir permiso.
Especialistas consultados por El Cronista explicaron distintas estrategias para que los que no logran acceder al mercado cambiario puedan saciar su sed de dólares.
La estrategia más sencilla para dolarizarse, y la primera que se viene a la mente de los especialistas cuando se les pregunta como ir al dólar sin comprar billetes, es la renta fija.
El consenso de mercado es que la Argentina está muy lejos de un default. Por lo tanto, a la hora de convertir pesos en divisas, la respuesta unánime de los analistas son los bonos en dólares.
"La alternativa clásica para hacerse de dólares desde que se iniciaron las restricciones estuvo dada por la compra de bonos. Los de corto vencimiento, como el Boden 2012, pagan en dólares a su vencimiento y se pagan en pesos", comentó al matutino Alejandro Bianchi, de Invertir Online.
"Algunos bonos soberanos de mediano plazo, como el Boden 2015 y el Bonar 2017, presentan rendimientos de 7,5 y 9,6% anual en dólares, respectivamente, y además poseen un periodo de recupero de la inversión de 3 años 4 meses y 4 años 4 meses, respectivamente", dijo a El Cronista Leonardo Bazzi, de Puente.
También Mauro Gini, economista de FDI Gerenciadora de Patrimonios, coincide con la receta, pero en caso de apostar al largo plazo.
"Veo interesantes a los bonos en dólares del tramo medio de la curva (Boden 2015 y Bonar X), que ofrecen un rendimiento de 7.5% y 9.6% respectivamente".
La diferencia de plazos está dada porque hacerse de dólares a través de bonos de mediano plazo, tiene su costo.
A los precios actuales del Boden 2012, el valor implícito de cada dólar obtenido por los inversores que lo adquieren está en $ 4,59, por encima del oficial, pero al menos por debajo de la cotización que alcanzó el dólar paralelo.
"Se asume una pérdida de valor respecto de los $4.30 que actualmente puede comprar el dólar mercado oficial, pero sigue siendo demandado porque el dólar paralelo está en en $4.73 y tuvo picos de $5.15", explicó Bianchi.
AccionesAún en estos tiempos de volatilidad extrema, pueden ser una buena forma de proteger los ahorros en pesos de la suba del dólar.
Siempre y cuando no se revise en forma diaria la cotización de las acciones, porque las subas y bajas van a ser constantes y pueden asustar al más plantado, los papeles de empresas argentinas que cotizan tanto en Buenos Aires como en Nueva York ofrecen un refugio verde, aunque sin necesidad de comprar dólares.
"Por ejemplo, las acciones de Tenaris, porque el precio local ajusta a la cotización en dólares de la acción que cotiza en en Estados Unidos", señaló Gini.
En el proceso, el inversor que apuesta por esta alternativa no ve un sólo dólar, porque son activos valuados en pesos. Pero el arbitraje entre los precios de una acción local y su contraparte neoyorquina corrige el valor en pesos de la inversión de acuerdo al valor en dólares de la acción que cotiza en el exterior, tal como señala El Cronista en su edición de hoy.
Dicho de una forma más sencilla, en caso de una devaluación, el precio sube.
Menos lineal y por lo tanto más riesgosa, pero también efectiva para atar los ahorros a los vaivenes del dólar son las acciones de empresas exportadoras.
"Siderar, Molinos, YPF y Aluar relucen dentro de este sector como las más atractivas. Sin embargo, aquí las decisiones sobre tarifas a los exportadores y límites en la necesidad de liquidación de divisas pueden hacer al hedge menos efectivo", dijo Bianchi.
Para quienes apunten a un plazo más corto, por último, la combinación de altas tasas de activos en pesos "como los cheques de pago diferido" y las apuestas a mercados de futuros como el Rofex, también son una buena forma de atarse a la suerte del dólar.
"Un inversor bien asesorado obtiene una inversión dolarizada con un rinde de 4.75% por esta vía, sustancialmente superior al rendimiento que puede obtener por una inversión con riesgo similar en un plazo fijo bancario en dólares", explicó Gini al matutino.
Cuestión de billeteras
David Lat estimó que su billetera había llegado al punto de saturación cuando recientemente catalogó su contenido y se encontró con un recibo de un cajero automático de un banco de Bogotá, una tarjeta de regalo de una tienda de ropa a la que va sólo ocasionalmente y otra tarjeta de fidelización de un club que está casi seguro que le permitirá conseguir una entrada gratis para el megaplex local algunas noches durante la semana. ¡Oh!, y también había tarjetas de tránsito de no menos de cuatro ciudades de Estados Unidos. Y un pedazo de papel recordándole las dimensiones de una mesa de café que quiere para su apartamento en la ciudad de Nueva York. Y las curitas. Y un mapa en miniatura del metro. Y US$178 en efectivo, por si acaso se le ocurre ir a una tienda que no acepte una de las ocho tarjetas de crédito y débito escondidas en su protuberante billetera. El ex abogado de 36 años, ahora empresario de Internet, explica, "vivo con el miedo de estar sin lo necesario en el momento crucial".
Courtney Zbinden terminó haciendo un cálculo similar después de que esta profesional del sector editorial en Nueva York inspeccionara su cartera y descubriera tarjetas de crédito y débito para cuentas que había cerrado hacía años, por no mencionar la tarjeta de identificación de sus ya lejanos días de universidad. (Y sí, también una del instituto). ¿Su excusa? "Estoy acostumbrada a pensar que una tarjeta de plástico es algo permanente que es necesario llevar".
Más que darse cuenta, en el caso de Rob Holland el descubrimiento fue producto de una sensación física, específicamente de un dolor en su espalda. Cuando este promotor de entretenimiento de Boca Ratón, Florida, tuvo un pequeño accidente de coche hace un año, terminó cayendo con fuerza sobre su cadera, o más específicamente sobre una colección de plástico, efectivo y efectos personales efímeros de un grosor de casi 13 centímetros guardado en su bolsillo trasero. Un día después del accidente, un médico descubrió el origen de su dolor: "Tenía un moretón con la forma de mi billetera", dijo Holland.
Aquí, en la parte trasera de muchos profesionales estadounidenses, está uno de los más inesperados giros en la evolución de las finanzas personales. En un momento en el que la gente parece depender cada vez más de sus teléfonos inteligentes para todo tipo de interacciones con el mundo, la billetera —el más viejo de los artefactos de mano— se ha mantenido como un accesorio sorprendentemente imperecedero. De hecho, para muchas personas la billetera no sólo no está desapareciendo sino que está engordado, y muchos estadounidenses cargan tantas cosas en sus bolsillos que sus billeteras se han convertido en "archiveros andantes". Incluso los fabricantes de billeteras, que han estado lanzando modelos cada vez más finos durante años, parecen estar desconcertados por la tendencia. Esa billetera de dos caras gigante y gorda "es aún nuestra estrella de ventas", dice el vocero de Wilsons Leather, uno de los más antiguos especialistas de billeteras del país.
Es una historia que puede ser contada con números. Según un análisis hecho por Experian, la agencia de calificación de crédito personal, 11% de los estadounidenses tienen ocho tarjetas de crédito o más. E incluso la media de tarjetas que tiene una persona es de 3,5, según el Banco de la Reserva Federal de Boston. Además de este plástico más tradicional, ha habido una explosión de tarjetas de regalos, prepagos, débito y fidelización, algo que prácticamente no existía hace una década. El segmento de la fidelización por sí solo se ha disparado. Colectivamente los estadounidenses tienen 2.000 millones de membresías de los llamados programas de recompensas tanto de aerolíneas como de tiendas de helados de yogurt del vecindario. En 2007, había 1.300 millones de membresías. Y muchas de las tarjetas se llevan en billeteras y bolsos. "Les llamo las minicarteleras publicitarias de bolsillo", dice Kelly Hlavinka, socia gestora de Colloquy, un grupo de la industria de los programas de fidelización.
Y no olviden, por supuesto, todas las otras cosas que han estado siempre en nuestras billeteras y bolsos y parecen estar destinadas a permanecer en ellos. Concretamente, el permiso de conducir, la tarjeta del seguro, la de la biblioteca, la identificación de la oficina, la del metro y el autobús, e incluso la tarjeta de fianza ("para salir gratis de la cárcel", en cierto modo) que AAA, el club para automovilistas de EE.UU., aún proporciona a millones de sus miembros por si acaso se encuentran con problemas con los agentes de tráfico. Todo eso tiene que caber junto con las tarjetas de presentación, los mensajes de las galletas de la fortuna y otras cosas que terminan en las pequeñas ranuras de la billetera y se quedan ahí para siempre. La situación ha llegado a un punto tan absurdo que incluso Charles Moran, presidente del Consejo de Estandarización de Planificación Financiera (sí, los mismos que aconsejan a los consumidores cómo gestionar su dinero, entre otras cosas), lleva una billetera a punto de explotar que incluye cosas "tan necesarias" como un informe cardíaco antiguo. "Puedo ir con la mitad de cosas que llevo en ella", admite.
Algunos estudiantes del comportamiento humano dicen que esta tendencia, por anacrónica que parezca, no es demasiado rara después de todo. La necesidad de transportar nuestras valiosas posesiones personales en nuestra parte trasera —o en nuestros bolsillos—, podría ser incluso parte del mecanismo de la naturaleza humana que se remonta a los tiempos nómadas cuando "la casa" era la sombra del árbol más cercano o una cueva. Y cuando los tiempos son económicamente más duros, —como en la reciente crisis financiera— la tendencia a embutir y llevar se hace más pronunciada, dice el doctor Simon Rego, director de capacitación psicológica en el Centro Médico Montefiore de Nueva York. Otros ofrecen una razón menos científica. Es sólo una costumbre (como comer en exceso en la mesa de un restaurante buffet) a la que es difícil renunciar. Chris Honeycutt, consultor de computación y pastor en Hartsville, Carolina del Sur, admite que no se anima a limpiar su billetera, que en este momento contiene más de 20 tarjetas. Entre ellas, una antigua de regalo de la tienda de electrónica de consumo Best Buy que él sabe que probablemente no use, especialmente porque sólo contiene 54 centavos. ("¡Hey!", dice Honeycutt, "¡son 54 centavos!").
Uno podría pensar que en un momento en el que todo, desde la compra de alimentos hasta ir al banco, tener una cita o incluso la movilización política global se hace a través de Internet, tendríamos alternativas sin hilos a lo que llevamos en el bolsillo. Y si creemos a las relaciones públicas de los fabricantes de teléfonos inteligentes y los gigantes de Internet como Google, el día de la billetera digital está cercano. (De hecho, los consumidores en Japón usan ya sus celulares para pagar por artículos diversos como boletos de aerolíneas o latas de gaseosa). Sin embargo, en este país, el comercio sin billetera sigue siendo más una promesa que una realidad en la que no se avanza por las disputas sobre todos los aspectos de esta, desde estándares tecnológicos hasta la cuestión de cómo dividir las comisiones de las transacciones. Ninguno de los jugadores de esta industria "quiere saltar a este campo hasta que lo hagan todos", dice Kenneth P. Weiss, pionero de seguridad informática que sigue de cerca el sector de las tarjetas.
Entonces, ¿qué deben hacer los estadounidenses si no pueden ir sin sus billeteras? Una respuesta directa, dice un experto en finanzas personales, es rebajar el peso de esta a la mitad. Acarrear toda esa basura no sólo anima a los consumidores a gastar más (y sin pensarlo), sino que también complica hacer un seguimiento del gasto. "Cuantas más tarjetas se tienen, más probable es que uno se olvide de pagar alguna", dice Peter J. D'Arruda, fundador de Capital Financial Advisory Group en Cary, Carolina del Norte, que enseña a sus clientes a ser más eficientes con sus finanzas. Otra preocupación: la posibilidad del robo de la identidad. Es una cuestión que refuerza un estudio reciente sobre datos de quejas hecho por Travelers. El gran asegurador encontró que 76% de todos los casos de fraude de identidad denunciados en 2009 fue el resultado del robo de algo físico, una billetera o una tarjeta de crédito. Como contraste, sólo 9% fue debido "a una quiebra en los servicios de data o Internet".
El mejor consejo, según los expertos financieros, es encontrar un momento libre un sábado por la tarde, vaciar el contenido entero de su billetera en la alfombra del salón y hacer una purga. Los profesionales de las finanzas dicen que la inmensa mayoría de los consumidores pueden vivir con dos o tres tarjetas de crédito, elegidas en parte según sus programas de recompensa (una tarjeta, por ejemplo, que ofrece mejores millas para conseguir vuelos, otra que devuelve mejores porcentajes sobre el total de la compra de gasolina, alimentos o lo que sea que usted compre semanalmente). En cuanto a las tarjetas de fidelización, tírelas. La mayoría de las tiendas pueden identificar a un cliente con otra información como su nombre y número de teléfono. Y si su auto se rompe en la mitad de la nada y ha dejado su tarjeta de AAA en casa, no se preocupe, esta organización le atenderá la llamada y su pedido de servicio en la carretera.
¿Qué no se debe tirar? Sorprendentemente, la tarjeta de fianza, tanto si es de la AAA como si es de otro proveedor. (No hay sustituto para eso, a no ser que se llame a un amigo o familiar para que se acerque a la cárcel del condado). ¡Oh! Y una cosa más. Según un estudio hecho en 2009 por psicólogos de Edimburgo, Escocia, hay más posibilidades que se devuelva una cartera perdida si hay una foto o dos dentro de ella. La tasa de devolución era mayor (88%) para carteras que incluían la foto de un bebé. (Una de cada dos billeteras con las fotos de un perrito fueron devueltas). Quienes no tengan niños, sin embargo, no deben preocuparse. Richard Wiseman, el autor del estudio de Edimburgo, dice que es conveniente conseguir la foto "de uno de los bebés más lindos que pueda" y asegurarse de que se expone de forma prominente.
Articulo del WSJ.
Travis Rathbone para SmartMoney
Más que darse cuenta, en el caso de Rob Holland el descubrimiento fue producto de una sensación física, específicamente de un dolor en su espalda. Cuando este promotor de entretenimiento de Boca Ratón, Florida, tuvo un pequeño accidente de coche hace un año, terminó cayendo con fuerza sobre su cadera, o más específicamente sobre una colección de plástico, efectivo y efectos personales efímeros de un grosor de casi 13 centímetros guardado en su bolsillo trasero. Un día después del accidente, un médico descubrió el origen de su dolor: "Tenía un moretón con la forma de mi billetera", dijo Holland.
Aquí, en la parte trasera de muchos profesionales estadounidenses, está uno de los más inesperados giros en la evolución de las finanzas personales. En un momento en el que la gente parece depender cada vez más de sus teléfonos inteligentes para todo tipo de interacciones con el mundo, la billetera —el más viejo de los artefactos de mano— se ha mantenido como un accesorio sorprendentemente imperecedero. De hecho, para muchas personas la billetera no sólo no está desapareciendo sino que está engordado, y muchos estadounidenses cargan tantas cosas en sus bolsillos que sus billeteras se han convertido en "archiveros andantes". Incluso los fabricantes de billeteras, que han estado lanzando modelos cada vez más finos durante años, parecen estar desconcertados por la tendencia. Esa billetera de dos caras gigante y gorda "es aún nuestra estrella de ventas", dice el vocero de Wilsons Leather, uno de los más antiguos especialistas de billeteras del país.
Es una historia que puede ser contada con números. Según un análisis hecho por Experian, la agencia de calificación de crédito personal, 11% de los estadounidenses tienen ocho tarjetas de crédito o más. E incluso la media de tarjetas que tiene una persona es de 3,5, según el Banco de la Reserva Federal de Boston. Además de este plástico más tradicional, ha habido una explosión de tarjetas de regalos, prepagos, débito y fidelización, algo que prácticamente no existía hace una década. El segmento de la fidelización por sí solo se ha disparado. Colectivamente los estadounidenses tienen 2.000 millones de membresías de los llamados programas de recompensas tanto de aerolíneas como de tiendas de helados de yogurt del vecindario. En 2007, había 1.300 millones de membresías. Y muchas de las tarjetas se llevan en billeteras y bolsos. "Les llamo las minicarteleras publicitarias de bolsillo", dice Kelly Hlavinka, socia gestora de Colloquy, un grupo de la industria de los programas de fidelización.
Y no olviden, por supuesto, todas las otras cosas que han estado siempre en nuestras billeteras y bolsos y parecen estar destinadas a permanecer en ellos. Concretamente, el permiso de conducir, la tarjeta del seguro, la de la biblioteca, la identificación de la oficina, la del metro y el autobús, e incluso la tarjeta de fianza ("para salir gratis de la cárcel", en cierto modo) que AAA, el club para automovilistas de EE.UU., aún proporciona a millones de sus miembros por si acaso se encuentran con problemas con los agentes de tráfico. Todo eso tiene que caber junto con las tarjetas de presentación, los mensajes de las galletas de la fortuna y otras cosas que terminan en las pequeñas ranuras de la billetera y se quedan ahí para siempre. La situación ha llegado a un punto tan absurdo que incluso Charles Moran, presidente del Consejo de Estandarización de Planificación Financiera (sí, los mismos que aconsejan a los consumidores cómo gestionar su dinero, entre otras cosas), lleva una billetera a punto de explotar que incluye cosas "tan necesarias" como un informe cardíaco antiguo. "Puedo ir con la mitad de cosas que llevo en ella", admite.
Algunos estudiantes del comportamiento humano dicen que esta tendencia, por anacrónica que parezca, no es demasiado rara después de todo. La necesidad de transportar nuestras valiosas posesiones personales en nuestra parte trasera —o en nuestros bolsillos—, podría ser incluso parte del mecanismo de la naturaleza humana que se remonta a los tiempos nómadas cuando "la casa" era la sombra del árbol más cercano o una cueva. Y cuando los tiempos son económicamente más duros, —como en la reciente crisis financiera— la tendencia a embutir y llevar se hace más pronunciada, dice el doctor Simon Rego, director de capacitación psicológica en el Centro Médico Montefiore de Nueva York. Otros ofrecen una razón menos científica. Es sólo una costumbre (como comer en exceso en la mesa de un restaurante buffet) a la que es difícil renunciar. Chris Honeycutt, consultor de computación y pastor en Hartsville, Carolina del Sur, admite que no se anima a limpiar su billetera, que en este momento contiene más de 20 tarjetas. Entre ellas, una antigua de regalo de la tienda de electrónica de consumo Best Buy que él sabe que probablemente no use, especialmente porque sólo contiene 54 centavos. ("¡Hey!", dice Honeycutt, "¡son 54 centavos!").
Uno podría pensar que en un momento en el que todo, desde la compra de alimentos hasta ir al banco, tener una cita o incluso la movilización política global se hace a través de Internet, tendríamos alternativas sin hilos a lo que llevamos en el bolsillo. Y si creemos a las relaciones públicas de los fabricantes de teléfonos inteligentes y los gigantes de Internet como Google, el día de la billetera digital está cercano. (De hecho, los consumidores en Japón usan ya sus celulares para pagar por artículos diversos como boletos de aerolíneas o latas de gaseosa). Sin embargo, en este país, el comercio sin billetera sigue siendo más una promesa que una realidad en la que no se avanza por las disputas sobre todos los aspectos de esta, desde estándares tecnológicos hasta la cuestión de cómo dividir las comisiones de las transacciones. Ninguno de los jugadores de esta industria "quiere saltar a este campo hasta que lo hagan todos", dice Kenneth P. Weiss, pionero de seguridad informática que sigue de cerca el sector de las tarjetas.
Entonces, ¿qué deben hacer los estadounidenses si no pueden ir sin sus billeteras? Una respuesta directa, dice un experto en finanzas personales, es rebajar el peso de esta a la mitad. Acarrear toda esa basura no sólo anima a los consumidores a gastar más (y sin pensarlo), sino que también complica hacer un seguimiento del gasto. "Cuantas más tarjetas se tienen, más probable es que uno se olvide de pagar alguna", dice Peter J. D'Arruda, fundador de Capital Financial Advisory Group en Cary, Carolina del Norte, que enseña a sus clientes a ser más eficientes con sus finanzas. Otra preocupación: la posibilidad del robo de la identidad. Es una cuestión que refuerza un estudio reciente sobre datos de quejas hecho por Travelers. El gran asegurador encontró que 76% de todos los casos de fraude de identidad denunciados en 2009 fue el resultado del robo de algo físico, una billetera o una tarjeta de crédito. Como contraste, sólo 9% fue debido "a una quiebra en los servicios de data o Internet".
El mejor consejo, según los expertos financieros, es encontrar un momento libre un sábado por la tarde, vaciar el contenido entero de su billetera en la alfombra del salón y hacer una purga. Los profesionales de las finanzas dicen que la inmensa mayoría de los consumidores pueden vivir con dos o tres tarjetas de crédito, elegidas en parte según sus programas de recompensa (una tarjeta, por ejemplo, que ofrece mejores millas para conseguir vuelos, otra que devuelve mejores porcentajes sobre el total de la compra de gasolina, alimentos o lo que sea que usted compre semanalmente). En cuanto a las tarjetas de fidelización, tírelas. La mayoría de las tiendas pueden identificar a un cliente con otra información como su nombre y número de teléfono. Y si su auto se rompe en la mitad de la nada y ha dejado su tarjeta de AAA en casa, no se preocupe, esta organización le atenderá la llamada y su pedido de servicio en la carretera.
¿Qué no se debe tirar? Sorprendentemente, la tarjeta de fianza, tanto si es de la AAA como si es de otro proveedor. (No hay sustituto para eso, a no ser que se llame a un amigo o familiar para que se acerque a la cárcel del condado). ¡Oh! Y una cosa más. Según un estudio hecho en 2009 por psicólogos de Edimburgo, Escocia, hay más posibilidades que se devuelva una cartera perdida si hay una foto o dos dentro de ella. La tasa de devolución era mayor (88%) para carteras que incluían la foto de un bebé. (Una de cada dos billeteras con las fotos de un perrito fueron devueltas). Quienes no tengan niños, sin embargo, no deben preocuparse. Richard Wiseman, el autor del estudio de Edimburgo, dice que es conveniente conseguir la foto "de uno de los bebés más lindos que pueda" y asegurarse de que se expone de forma prominente.
Articulo del WSJ.
martes, 15 de noviembre de 2011
Tomas Bulat explicando la situación actual
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| Tomas Bulat |
También es claro que si alguien estaba posponiendo la compra de esos billetes, ahora dedica un tiempo a ver si puede comprar aunque sea un poco.
El principal problema son los desequilibrios financieros que tiene la economía y que han llevado a que la Argentina tenga ya dos años de inflación superando el 25% con un dólar subiendo 7% anual.
Esto llevó a que el dólar, un bien que se ha vuelto más escaso, termine teniendo un valor que, en términos sociales, está barato.
El problema es que se requieren dólares para mantener las reservas, para pagar la deuda, para cubrir el déficit energético, para importar insumos para el sector automotor y para cubrir parte de los ahorros de los argentinos. Además, ahora estacionalmente, se los necesita para las vacaciones en el exterior y su demanda ha crecido este año de manera importante.
Por supuesto, a pesar de todo esto, el superávit que genera la soja aguanta, pero no tanto. Ante este exceso de demanda, la oferta comenzó a escasear y por lo tanto el precio debería subir. De hecho lo hizo, pero muy lentamente y por lo tanto quedó barato.
Teoría del racionamientoMuchas veces los bienes en la economía son escasos. Esto quiere decir que la gente quiere adquirir más unidades que las ofrecidas.
Una de las preguntas de la economía es cómo se distribuyen esos bienes que faltan. Supongamos que en una pollería hay dos pollos y vienen al mismo tiempo tres clientes, que cada uno quiere un pollo y a ninguno le sirve llevarse menos porque tienen invitados a comer ¿Quiénes serán los dos que se lleven su pollo y quién no?
Aquí uno analiza el método para racionar. El primero puede ser el precio, es decir, los dos que paguen más se lo llevan. El otro puede ser por amistad con el pollero. Los dos más amigos se lo llevan. Otro puede ser por orden alfabético, etc.
Siempre ante una escasez hay un criterio para racionar. La historia económica muestra que en la mayoría de las veces el criterio más racional es el precio, porque si el pollero cobra más y tiene más plata, puede comprar después tres pollos y venderle a todos un pollo la siguiente vez.
El Gobierno decidió un criterio de racionamiento que no es el precio, sino por cantidad y selecciona a partir de la AFIP.
Claro que este criterio no queda muy claro y genera temor de dos tipos. El primero es que, una persona no sabe si va a poder comprar en el futuro (y busca a ver si alguien tiene pollo, aunque sea más caro). Segundo, si ya se tiene lo que se desea en el poder, la persona intenta mantenerlo.
Esto quiere decir que cuando el criterio de acceso no es por precio, sino cualquier otro, y no es transparente, genera automáticamente una mayor demanda del bien. En economía, no se puede restringir precio y cantidad de ningún bien sin crear al mismo tiempo un mercado alternativo.
Restringir las cantidades
Ante estas múltiples demandas, el gobierno desencadenó una incipiente corrida bancaria contra los depósitos en dólares, no por temor al sistema financiero, que está muy sólido, sino a que los dólares que la gente posee sean las próximas víctimas en esta puja.
Es evidente que esta medida no funciona, y es también obvio que no es una medida que llegó para quedarse. No se puede trabar tanto la compra de dólares porque en algún momento la angustia va a ir creciendo.
Pero si entonces la medida de restringir la cantidad no funciona ¿Qué hacer?
Una de las alternativas es claramente subir el precio. No tiene que ser de golpe, no tiene que ser continuo, pero tiene que ser.
Esto se debe a que la inflación sube mes a mes, aunque sea al 0,6% mensual y el dólar está casi quieto, quitándole competitividad a todos los sectores de la economía.
Por supuesto que esa suba tiene también efectos negativos, como un empuje a la inflación y la baja de salarios medidos en dólares, pero no se discute que haya que hacerlo, sólo cómo.
La historia argentina muestra que las restricciones de cantidad de acceso al dólar siempre terminó mal. Mientras más se tarde en corregir el esquema, más costo tendrá la solución.
El problema es la inflaciónArribamos siempre a la misma conclusión. El problema de la macroeconomía argentina es la inflación y como no la combatimos a tiempo es ya como un cáncer, que ignorado, ya generó metástasis.
Ya ataca al dólar, a los subsidios, a la rentabilidad e incrementa la incertidumbre.
El promedio de inflación de América del Sur (sin incluir a Venezuela y Argentina) de 6% anual debería ser el objetivo de política económica.
Mientras ese tema no se resuelva, cada medida sólo traerá más problemas que soluciones.
lunes, 14 de noviembre de 2011
Alternativas de inversión
El mercado de capitales ofrece la posibilidad de acceder a múltiples alternativas de inversión para los distintos perfiles de riesgo y clases de inversores. La amplia gama de instrumentos disponibles se puede discriminar entre los de renta variable y los de renta fija.
Los instrumentos de renta variable son aquellos en los cuales al momento de la inversión inicial se desconocen los fondos que se obtendrán a cambio, ya que dependerán de la evolución de la empresa, su precio en el mercado y el contexto económico y financiero, entre otros factores. Ejemplos de esta clase de instrumentos son las acciones y los cedeares.
Los instrumentos de renta fija son una inversión en la cual los términos y condiciones de la emisión se conocen desde un comienzo. Es decir, al momento de adquirir el título, el inversor conoce las fechas en que le será devuelto el capital (pagos de amortización), qué interés le rendirá (pagos de renta) y cuándo finalizará el ciclo de la inversión (fecha de vencimiento). No obstante ello, puede deshacerse del título previamente al vencimiento vendiéndolo en el mercado secundario. Ejemplos de esta clase de instrumentos son los títulos públicos y las obligaciones negociables.
Además de los títulos tradicionales, existen otros instrumentos denominados derivados, cuyo precio depende de un activo subyacente. El activo subyacente es un instrumento de renta fija, de renta variable u otro activo financiero. Esta modalidad operativa se utiliza como cobertura para limitar posibles pérdidas. Dentro de los derivados se incluyen las opciones y los futuros.
Acciones:
Las acciones son uno de los instrumentos más difundidos de los mercados financieros. Representan una porción del capital social de la empresa y convierten a quien las adquiere en accionista o socio de la misma.
• El accionista tiene derecho a asistir a las asambleas y a participar de las decisiones que allí se toman en proporción a la cantidad de acciones que posea; por lo general, cada acción equivale a un voto.
• Si bien las acciones son una inversión de riesgo —porque la empresa puede tener éxito o no en sus negocios— la pérdida eventual nunca supera el monto que se invirtió originalmente al comprarlas.
• En el largo plazo, las acciones les permiten a sus inversores recibir ganancias acordes con la evolución de la economía.
• Calificación de riesgo. Las obligaciones negociables pueden contar con una calificación de riesgo, lo que hace más segura la inversión.
• La calificación es una nota asignada por una entidad financiera externa a la empresa que mide y califica la capacidad del emisor de honrar los pagos de renta y amortización de la deuda. Es importante destacar que se califica a la emisión y no a la empresa, por lo que una empresa puede tener distintas calificaciones para diferentes emisiones según la moneda, el plazo y las estructuras de los distintos bonos que emita.
La calificación de riesgo no es obligatoria pero la mayoría de las emisoras prefieren hacer calificar sus títulos dado que esta condición permite que inversores institucionales los incluyan en sus carteras.
• Las obligaciones negociables pueden tener el respaldo de una garantía, que puede ser real, fiduciaria, de una sociedad de garantía recíproca u otra, lo que agrega mayor seguridad a la inversión en este instrumento.
• Existen variados tipos de obligaciones negociables que se adecuan a los distintos perfiles de inversores, según sus preferencias en cuanto a plazos, tasas, existencia de garantías, diversidad de monedas, método de amortización, opción de convertirlas en acciones de la empresa y otros factores.
• ON de corto plazo. En el mercado hay disponibles obligaciones negociables de corto plazo que pagan tasas de interés rentables comparadas con otras inversiones. De esta forma, un inversor puede colocar su dinero en una inversión de renta fija que en seis meses le reintegrará el capital colocado más un interés.
• Liquidez. Si bien las obligaciones negociables se pueden mantener hasta el vencimiento, un inversor puede decidir su venta en el mercado en cualquier momento previo a esa fecha.
Esto puede realizarse ya sea porque el inversor necesita el dinero de la inversión o porque encuentra una inversión más rentable en el mercado y desea cambiarla.
Hay que tener en cuenta que muchas obligaciones negociables de corto plazo no tienen liquidez en el mercado; es decir, no se negocian frecuentemente, de modo que puede ocurrir que si un tenedor deseara vender la obligación antes de su fecha de vencimiento no encuentre parte compradora.
• En el sistema avalado, las pequeñas y medianas empresas pueden negociar cheques propios o de terceros, a través de una sociedad de garantía recíproca (SGR) autorizada por la Bolsa que garantiza su pago.
• En el sistema de cheques endosados, las sociedades cotizantes de acciones en la Bolsa pueden negociar los cheques de sus clientes en el mercado.
• Liquidez tanto del mercado primario como secundario.
• Mayores niveles de retorno respecto de similares alternativas de inversión.
• Los cheques pueden estar avalados, lo que produce un riesgo de incobrabilidad acotado.
Títulos públicos
Los títulos públicos, también llamados bonos, representan la deuda emitida por el Estado Nacional, los estados provinciales o los municipios. Estrictamente se trata de una promesa de pago por medio de la cual el emisor (en este caso el Estado) se compromete a devolver el capital que los inversores le prestan, más los intereses correspondientes, en un plazo determinado y según un cronograma acordado.
Existen varias formas en las cuales se financia el Estado. Cuando el gobierno necesita aumentar los ingresos de fondos para financiar el gasto público, puede recurrir a distintas alternativas:
• Incremento en los impuestos.
• Emisión monetaria.
• Créditos con organismos multilaterales o internacionales de crédito.
• Emisión de títulos públicos en el mercado de capitales.
Los títulos públicos son una de las formas por medio de las cuales el Estado se financia habitualmente. Es así como a través de la emisión de estos instrumentos el gobierno le pide plata a los inversores individuales y también a los institucionales.
La característica principal de los títulos públicos es que quien los emite puede fijar las condiciones de emisión según sus propias necesidades de financiamiento y sus posibilidades de pago. De esta forma existen títulos en diversas monedas y plazos, a tasa fija o variable y demás condiciones, según las necesidades del emisor y de los inversores en cada momento del tiempo.
Los títulos públicos son instrumentos de renta fija, ya que al mantenerlos hasta el vencimiento el inversor sabe exactamente cuánta ganancia va a percibir y son considerados una de las inversiones de menor riesgo porque tienen mayor seguridad de pago.
Estos títulos pueden devolver el dinero invertido en cuotas llamadas amortizaciones o en forma íntegra al vencimiento. Además, pagan una tasa de interés que puede ser fija o variable y es comúnmente llamada pago de renta. Este instrumento puede emitirse en pesos, dólares, euros y otras divisas.
• Mayor nivel de rendimiento con igual nivel de riesgo respecto de otras alternativas de inversión ampliamente utilizadas por el público.
• Existen variados tipos de títulos que se adecuan a los distintos perfiles de inversores de acuerdo a plazos, tasas y otras condiciones establecidas en la emisión.
• Los títulos públicos son considerados una de las inversiones de menor riesgo porque tienen mayor seguridad de pago. Por ello, a su vez, son muchas veces las de menor rendimiento.
Fideicomisos financieros
• Estructura y respaldo legal adecuado, con el análisis de la Bolsa y de la CNV.
• Menor nivel de riesgo que el de la empresa generadora.
• Diversos tipos de títulos según el perfil del inversor. Existen títulos con diversas condiciones de emisión que abarcan: plazos, subordinación, garantías, tasas y tipos de proyectos diferentes. Esto le permite al inversor encontrar el mejor título para su estructura de riesgos.
• Los títulos que surgen de un fideicomiso cuentan con una calificación de riesgo que sirve de guía a la hora de analizar la relación entre rendimiento y riesgo de la inversión.
Cedeares
• Derechos inherentes a los títulos valores representados por los cedeares.
• Posibilidad de canjear el cedear por los valores que éstos representan, lo que obliga a la entidad emisora a tener desde el momento de la emisión tantos títulos valores como cedeares de estos valores se encuentren en circulación. En el caso de que el inversor solicite el canje los cedeares correspondientes deben ser cancelados y destruidos.
Cevas
• Simplificación operativa y administrativa que lo convierte en un instrumento de bajo costo de negociación porque permite comprar y vender diversos papeles a través de un único valor negociable.
• Liquidez por sí mismo o a través de sus valores subyacentes. Su valor de cotización dependerá de la oferta y la demanda que exista del ceva en el mercado y de la variación en el valor de mercado de los valores que lo componen.
• El tenedor goza de todos los derechos y beneficios con que cuenten los activos subyacentes (dividendos, derecho de voto, etc).
• Posibilidad de cancelación del ceva por intermedio de los operadores bursátiles con la obtención de los títulos subyacentes.
Operaciones a plazo
Es un contrato de alquiler de acciones o bonos por medio del cual el inversor (también llamado colocador) transfiere la propiedad de los valores a otra parte (llamada tomador), que se obliga a restituirle al vencimiento del plazo del préstamo otros títulos de la misma empresa emisora, clase y serie.
El tomador se compromete, además, a pagar al colocador una suma de dinero convenida entre ambos, más los derechos patrimoniales que originen los valores durante la vigencia del contrato. Esta operatoria tiene un plazo de 1 a 5 días.
Pases y cauciones:
Los pases y las cauciones son colocaciones financieras de fondos, con características similares.
Un individuo que posee una cartera de valores y necesita efectivo en el corto plazo puede desprenderse de los títulos en forma temporal mediante una operación de pase o de caución y obtener el capital necesario.
Como contraparte, quien cuenta con excedentes de efectivo puede invertirlos en este tipo de operaciones a cambio de un rendimiento o tasa fija de interés.
En este tipo de operatoria quien vende los títulos en contado deja de ser su propietario, por lo que al momento de fijar el precio futuro debe tener en cuenta si los títulos pagarán dividendos u otros conceptos, ya que durante la vigencia del contrato el vendedor no goza de los derechos patrimoniales.
Ventajas
La ganancia para el colocador es una tasa fija de interés que surge de la diferencia entre el precio de compra a plazo y el de venta de contado; es decir, la tasa que paga el tomador por el préstamo de fondos.
Por otro lado, los dividendos pagados por las empresas que integren el ceva de acciones o los pagos de renta y amortizaciones de cada uno de los bonos que integran este instrumento serán distribuidas a sus tenedores, quienes pueden disponer de ellos y también pueden reinvertirlos.
Este aforo es un porcentaje que fija el límite de fondos que puede obtener el tomador a cambio de los títulos que entregó.
De manera que un inversor que cuenta con fondos líquidos puede prestarlos a cambio de valores y al vencimiento del plazo convenido obtener el dinero prestado más un rendimiento cierto (dado que interés se calcula al comienzo del contrato).
La caución no implica cambio de propiedad de los títulos sino su inmovilización por un tiempo determinado. Si durante la vigencia de la caución el título realiza pagos de dividendos u otros conceptos, el dueño original será quien goce de estos beneficios.
Ventajas
El inversor obtendrá un rendimiento que surge de la diferencia entre el monto que invierte al inicio de la operación y el precio a plazo. El monto de inversión inicial se calcula restando los intereses al valor final de la operación.
Futuros y opciones
No todos los instrumentos del mercado de capitales se utilizan sólo para obtener fondos o rendimientos. La inversión en una opción o un futuro es un importante instrumento de cobertura, ya que permite a quien lo utiliza asegurar el valor de sus activos en un momento posterior.
Se los considera instrumentos derivados porque su precio depende del valor de otro instrumento, denominado activo subyacente. Por ejemplo, el precio del contrato de futuro sobre el dólar dependerá del valor que tenga el dólar; así como el precio de una opción sobre una acción obedecerá al precio de esa acción en el mercado.
Las opciones son de gran utilidad como instrumentos de cobertura. Mediante el armado de una estrategia que combine opciones con otros títulos el inversor puede limitar las pérdidas y acotar el riesgo de su inversión.
Existen dos clases de opciones: las opciones de compra, que dan el derecho a comprar un activo en el futuro y las opciones de venta, que otorgan el derecho a vender un activo en el futuro.
En cualquiera de los dos casos quien compra el derecho adopta la posición de tomador y por ese derecho debe pagar un precio denominado prima. Como contraparte existe un inversor que adopta la posición de lanzador y que asume la obligación de vender (o comprar) los títulos cuando el tomador decide ejercer su derecho.
Las opciones se pueden analizar desde cuatro perspectivas diferentes:
1 - El comprador de una opción de compra adquiere el derecho a comprar un activo en un determinado momento y a un precio previamente pactado. Por ello paga una prima.
2 - El vendedor de una opción de compra adquiere la obligación de vender un activo al precio previamente pactado, si el comprador decide ejercer su derecho. Por ello cobra una prima.
3 - El comprador de una opción de venta adquiere el derecho a vender un activo en un momento determinado y a un precio previamente pactado. Por ello paga una prima.
4 - El vendedor de una opción de venta adquiere la obligación de comprar el activo al precio previamente acordado, si el tomador decide ejercer su derecho. Por ello cobra una prima.
Por otro lado, el inversor puede obtener ganancias ante el ejercicio exitoso de su derecho o ante el armado de una estrategia, que puede incluir distintas clases de opciones y otros valores.
La operatoria con opciones dependerá de las perspectivas futuras que tiene el inversor respecto del mercado. Las estrategias básicas en opciones ante expectativas de subas en los precios del mercado consisten en comprar opciones de compra o vender opciones de venta, en tanto que si se esperan bajas en los precios, el inversor puede vender una opción de compra o comprar opción de venta.
Se pueden realizar futuros sobre productos financieros (índices, monedas, tasas, etc.) o sobre commodities (petróleo, soja, etc.). En el caso de los futuros financieros, no hay una entrega final del activo subyacente sino que se realiza una compensación diaria de pérdidas y ganancias mediante una cámara compensadora. En el caso de los futuros sobre materias primas hay una entrega del activo subyacente al vencimiento del contrato de futuro.
La inversión en futuros permite a quien lo utiliza asegurar el valor de sus activos en un momento posterior. Si bien esta cobertura no elimina las fluctuaciones de precios, puede reducir sustancialmente sus efectos.
Dicha cobertura puede ser compradora o vendedora. Si el inversor teme que los precios de algún activo bajarán, toma una cobertura vendedora. Por su parte, quien toma una cobertura compradora, lo hace porque cree que los precios pueden subir, y con ello incrementarse el precio de los bienes que debe comprar en el futuro.
Actualmente existen en Buenos Aires contratos a futuro sobre el índice Merval y sobre el tipo de cambio.
Ventajas
La ganancia está dada por la diferencia de precio entre el valor de compra del futuro y el precio contado que tiene el activo subyacente en el período futuro.
Los instrumentos de renta variable son aquellos en los cuales al momento de la inversión inicial se desconocen los fondos que se obtendrán a cambio, ya que dependerán de la evolución de la empresa, su precio en el mercado y el contexto económico y financiero, entre otros factores. Ejemplos de esta clase de instrumentos son las acciones y los cedeares.
Los instrumentos de renta fija son una inversión en la cual los términos y condiciones de la emisión se conocen desde un comienzo. Es decir, al momento de adquirir el título, el inversor conoce las fechas en que le será devuelto el capital (pagos de amortización), qué interés le rendirá (pagos de renta) y cuándo finalizará el ciclo de la inversión (fecha de vencimiento). No obstante ello, puede deshacerse del título previamente al vencimiento vendiéndolo en el mercado secundario. Ejemplos de esta clase de instrumentos son los títulos públicos y las obligaciones negociables.
Además de los títulos tradicionales, existen otros instrumentos denominados derivados, cuyo precio depende de un activo subyacente. El activo subyacente es un instrumento de renta fija, de renta variable u otro activo financiero. Esta modalidad operativa se utiliza como cobertura para limitar posibles pérdidas. Dentro de los derivados se incluyen las opciones y los futuros.
Acciones:
Las acciones son uno de los instrumentos más difundidos de los mercados financieros. Representan una porción del capital social de la empresa y convierten a quien las adquiere en accionista o socio de la misma.
Ventajas
• A través de la compra de acciones el inversor se convierte en dueño de empresas de las más diversas ramas de actividad de la economía que representan a nuestro país. Así, el inversor participa del crecimiento y las ganancias que pueden tener los diferentes sectores al adquirir acciones de empresas del agro, siderurgia, petróleo, sistema financiero, servicios públicos —energía, agua, comunicaciones—, construcción, madera, productos químicos, editoriales, etc.• El accionista tiene derecho a asistir a las asambleas y a participar de las decisiones que allí se toman en proporción a la cantidad de acciones que posea; por lo general, cada acción equivale a un voto.
• Si bien las acciones son una inversión de riesgo —porque la empresa puede tener éxito o no en sus negocios— la pérdida eventual nunca supera el monto que se invirtió originalmente al comprarlas.
• En el largo plazo, las acciones les permiten a sus inversores recibir ganancias acordes con la evolución de la economía.
Ganancias
Quienes invierten en acciones obtienen ganancias de capital a través de la variación positiva del precio de las acciones entre el momento de la compra y el momento de la venta.
La Bolsa no es quien determina el precio al que se negocian las acciones. Este precio es el resultado de la oferta y la demanda; es decir, cuánta gente está dispuesta a comprar y cuánta está dispuesta a vender. A mayor cantidad de gente que quiere comprar, más sube el precio; y a mayor cantidad de gente que quiere vender, más baja el precio.
Asimismo, los inversores pueden obtener ganancias a través del cobro de dividendos. Los dividendos son las ganancias que percibe la empresa por su operación, parte de las cuales distribuye entre sus accionistas.
Obligaciones Negociables:
Cuando una entidad privada necesita fondos los puede pedir prestados a través de la emisión de obligaciones negociables, ampliamente conocidas como ON.
De esta forma, la sociedad contrae deuda con los obligacionistas, que son los inversores que compraron esos títulos, y se compromete a cancelar esa deuda en el plazo pactado con el interés correspondiente.
Cuando esta forma de financiamiento la utiliza un Estado, el instrumento se denomina bono o título público.
El capital de las obligaciones se devuelve generalmente en cuotas anuales o semestrales llamadas amortizaciones, y genera un interés que puede ser de tasa fija o variable, denominado pago de renta.
Una acción se diferencia de un bono u obligación básicamente en que el comprador de la acción pasa a ser dueño de la empresa, en proporción a la cantidad de acciones que haya adquirido. En cambio, quien invierte en bonos u obligaciones compra parte de la deuda de la empresa o entidad emisora; en vez de convertirse en socio se convierte en acreedor.
Ventajas
• Certeza del cobro de la renta al vencimiento. Este tipo de instrumentos tiene un cronograma de pagos prefijado por lo cual los inversores perciben la renta estipulada y la devolución del capital en la forma y plazo acordados.• Calificación de riesgo. Las obligaciones negociables pueden contar con una calificación de riesgo, lo que hace más segura la inversión.
• La calificación es una nota asignada por una entidad financiera externa a la empresa que mide y califica la capacidad del emisor de honrar los pagos de renta y amortización de la deuda. Es importante destacar que se califica a la emisión y no a la empresa, por lo que una empresa puede tener distintas calificaciones para diferentes emisiones según la moneda, el plazo y las estructuras de los distintos bonos que emita.
La calificación de riesgo no es obligatoria pero la mayoría de las emisoras prefieren hacer calificar sus títulos dado que esta condición permite que inversores institucionales los incluyan en sus carteras.
• Las obligaciones negociables pueden tener el respaldo de una garantía, que puede ser real, fiduciaria, de una sociedad de garantía recíproca u otra, lo que agrega mayor seguridad a la inversión en este instrumento.
• Existen variados tipos de obligaciones negociables que se adecuan a los distintos perfiles de inversores, según sus preferencias en cuanto a plazos, tasas, existencia de garantías, diversidad de monedas, método de amortización, opción de convertirlas en acciones de la empresa y otros factores.
• ON de corto plazo. En el mercado hay disponibles obligaciones negociables de corto plazo que pagan tasas de interés rentables comparadas con otras inversiones. De esta forma, un inversor puede colocar su dinero en una inversión de renta fija que en seis meses le reintegrará el capital colocado más un interés.
• Liquidez. Si bien las obligaciones negociables se pueden mantener hasta el vencimiento, un inversor puede decidir su venta en el mercado en cualquier momento previo a esa fecha.
Esto puede realizarse ya sea porque el inversor necesita el dinero de la inversión o porque encuentra una inversión más rentable en el mercado y desea cambiarla.
Hay que tener en cuenta que muchas obligaciones negociables de corto plazo no tienen liquidez en el mercado; es decir, no se negocian frecuentemente, de modo que puede ocurrir que si un tenedor deseara vender la obligación antes de su fecha de vencimiento no encuentre parte compradora.
Ganancias
El atractivo de este instrumento para los inversores es la ganancia del interés que paga el emisor.
Además, los inversores pueden vender las obligaciones negociables en el mercado de capitales durante su vigencia y obtener la ganancia que puede surgir de la diferencia entre el precio de compra y el de venta.
Además, los inversores pueden vender las obligaciones negociables en el mercado de capitales durante su vigencia y obtener la ganancia que puede surgir de la diferencia entre el precio de compra y el de venta.
Cheques de pago diferido
Es un sistema de descuento de cheques en el mercado de capitales por el cual quien tiene cheques a cobrar en un futuro (por un plazo máximo de 360 días) puede adelantar su cobro vendiéndolos en la Bolsa, mientras que quien posee fondos líquidos puede comprar estos cheques a cambio de atractivas tasas de interés futuras.
En sentido estricto, el cheque de pago diferido es una orden de pago librada a una fecha determinada, posterior a la de su libramiento, contra una entidad autorizada, en la cual el librador a la fecha de vencimiento debe tener fondos suficientes depositados a su orden en cuenta corriente o autorización para girar en descubierto.
Los cheques de pago diferido cuentan con tres sistemas de negociación, según quien se responsabilice del pago.
• El sistema patrocinado, una empresa es autorizada por la BCBA para que los cheques que emitió para financiar sus actividades se negocien en el mercado de capitales. • En el sistema avalado, las pequeñas y medianas empresas pueden negociar cheques propios o de terceros, a través de una sociedad de garantía recíproca (SGR) autorizada por la Bolsa que garantiza su pago.
• En el sistema de cheques endosados, las sociedades cotizantes de acciones en la Bolsa pueden negociar los cheques de sus clientes en el mercado.
Es importante destacar que al adquirir un cheque patrocinado se asume el riesgo correspondiente a la empresa libradora, con lo cual la tasa implica un riesgo mayor. Ante la eventualidad de incobrabilidad de un cheque, se procede según la Ley de Cheques.
Por su parte, al estar garantizado su pago en caso de dificultad de cobro, los cheques avalados por una SGR se negocian a una tasa considerablemente menor a los patrocinados.
Ventajas
• Oportunidad de inversión de corto plazo al alcance de pequeños ahorristas, quienes obtienen tasas atractivas para montos de inversión que van de un mínimo de mil pesos en adelante• Liquidez tanto del mercado primario como secundario.
• Mayores niveles de retorno respecto de similares alternativas de inversión.
• Los cheques pueden estar avalados, lo que produce un riesgo de incobrabilidad acotado.
Ganancias
Los cheques dan al inversor la posibilidad de ganar una diferencia que surge de comprar el cheque en el mercado de capitales a un valor menor a su monto y cobrarlo una vez llegado su vencimiento.
Esta diferencia es el resultado de la aplicación de una tasa de interés que se descuenta al momento de la venta del cheque en el mercado. El cheque se venderá al mejor postor en una subasta de tasas que tiene lugar dentro del ámbito bursátil.
Estas tasas se calculan en función del período comprendido desde la compra del cheque hasta su vencimiento, momento en que el inversor que adquirió los valores recibe el monto total consignado en el cheque.
Títulos públicos
Los títulos públicos, también llamados bonos, representan la deuda emitida por el Estado Nacional, los estados provinciales o los municipios. Estrictamente se trata de una promesa de pago por medio de la cual el emisor (en este caso el Estado) se compromete a devolver el capital que los inversores le prestan, más los intereses correspondientes, en un plazo determinado y según un cronograma acordado.
Existen varias formas en las cuales se financia el Estado. Cuando el gobierno necesita aumentar los ingresos de fondos para financiar el gasto público, puede recurrir a distintas alternativas:
• Incremento en los impuestos.
• Emisión monetaria.
• Créditos con organismos multilaterales o internacionales de crédito.
• Emisión de títulos públicos en el mercado de capitales.
Los títulos públicos son una de las formas por medio de las cuales el Estado se financia habitualmente. Es así como a través de la emisión de estos instrumentos el gobierno le pide plata a los inversores individuales y también a los institucionales.
La característica principal de los títulos públicos es que quien los emite puede fijar las condiciones de emisión según sus propias necesidades de financiamiento y sus posibilidades de pago. De esta forma existen títulos en diversas monedas y plazos, a tasa fija o variable y demás condiciones, según las necesidades del emisor y de los inversores en cada momento del tiempo.
Los títulos públicos son instrumentos de renta fija, ya que al mantenerlos hasta el vencimiento el inversor sabe exactamente cuánta ganancia va a percibir y son considerados una de las inversiones de menor riesgo porque tienen mayor seguridad de pago.
Estos títulos pueden devolver el dinero invertido en cuotas llamadas amortizaciones o en forma íntegra al vencimiento. Además, pagan una tasa de interés que puede ser fija o variable y es comúnmente llamada pago de renta. Este instrumento puede emitirse en pesos, dólares, euros y otras divisas.
Ventajas
• Certeza del cobro de la renta al vencimiento. Este tipo de instrumentos tiene un cronograma de pagos prefijado por lo cual los inversores perciben la renta estipulada y la devolución del capital en la forma y plazo acordados. • Liquidez. Si bien se pueden mantener hasta el vencimiento, un inversor puede decidir venderlos en el mercado en cualquier momento previo a esa fecha. Esto puede realizarse ya sea porque el inversor necesita el dinero de la inversión o porque encuentra una inversión más rentable en el mercado y desea cambiarla.• Mayor nivel de rendimiento con igual nivel de riesgo respecto de otras alternativas de inversión ampliamente utilizadas por el público.
• Existen variados tipos de títulos que se adecuan a los distintos perfiles de inversores de acuerdo a plazos, tasas y otras condiciones establecidas en la emisión.
• Los títulos públicos son considerados una de las inversiones de menor riesgo porque tienen mayor seguridad de pago. Por ello, a su vez, son muchas veces las de menor rendimiento.
Ganancias
El atractivo de este instrumento para los inversores es la ganancia del interés que paga el emisor. Además, los inversores pueden vender los bonos en el mercado de capitales durante su vigencia y obtener la ganancia que pueda surgir de la diferencia entre el precio de compra y el de venta.
Fideicomisos financieros
El fideicomiso financiero es un instrumento que le permite al inversor participar de un proyecto o de un cobro futuro determinado a través de una colocación de deuda o una participación de capital.
De esta forma, comprando títulos de deuda de un fideicomiso, el inversor le presta dinero al fideicomiso con el fin de adelantar fondos a un proyecto o a un flujo futuro de pagos. Durante el período de vigencia y hasta el vencimiento del título, el inversor va recibiendo la devolución del dinero aportado más una tasa de interés pactada.
Si el inversor quiere asumir un riesgo mayor y participar de las ganancias del proyecto, puede invertir en certificados de participación del fideicomiso. Con este título el inversor asume el riesgo del proyecto pero participa también de sus ganancias.
La característica del fideicomiso es que se constituye a partir de un patrimonio separado de la compañía que lo genera. De esta forma, una empresa puede poner en marcha un proyecto a través de un fideicomiso y sus acreedores presentes o futuros no pueden reclamar derechos sobre los bienes del fideicomiso. Esto constituye una ventaja para el inversor ya que participa de un proyecto pero sin asumir el riesgo de la empresa que lo genera.
Dentro de los fideicomisos, los financieros son aquellos que tienen cotización en Bolsa. A diferencia del resto, estos fideicomisos dividen su capital en los títulos de deuda y certificados de participación antes mencionados. Además, el fiduciario (administrador) de estos fideicomisos debe ser un fiduciario financiero.
En la actualidad existen en el mercado, fideicomisos financieros sobre proyectos productivos, exportaciones de materias primas, cuotas de bienes de consumo, créditos hipotecarios, etc. Todos ellos permiten a los inversores participar de interesantes proyectos a corto o largo plazo ganando una tasa de interés competitiva en el mercado.
Ventajas
• A cceso a rendimientos de proyectos para los cuales se necesitaría mucho capital si se deseara participar individualmente.• Estructura y respaldo legal adecuado, con el análisis de la Bolsa y de la CNV.
• Menor nivel de riesgo que el de la empresa generadora.
• Diversos tipos de títulos según el perfil del inversor. Existen títulos con diversas condiciones de emisión que abarcan: plazos, subordinación, garantías, tasas y tipos de proyectos diferentes. Esto le permite al inversor encontrar el mejor título para su estructura de riesgos.
• Los títulos que surgen de un fideicomiso cuentan con una calificación de riesgo que sirve de guía a la hora de analizar la relación entre rendimiento y riesgo de la inversión.
Ganancias
El inversor que compró títulos de deuda gana un interés de acuerdo con las condiciones de emisión.
El título se puede vender antes de su vencimiento en el mercado, siempre y cuando exista liquidez para ese instrumento en ese momento. La ganancia en este último caso estará dada por el interés cobrado hasta el momento menos o más la diferencia en el precio de venta del título.
Aquel inversor que posea certificados de participación obtendrá ganancias de las utilidades que reparta el título en función de los resultados finales del fideicomiso.
El título se puede vender antes de su vencimiento en el mercado, siempre y cuando exista liquidez para ese instrumento en ese momento. La ganancia en este último caso estará dada por el interés cobrado hasta el momento menos o más la diferencia en el precio de venta del título.
Aquel inversor que posea certificados de participación obtendrá ganancias de las utilidades que reparta el título en función de los resultados finales del fideicomiso.
Cedeares
El cedear es una de las maneras de invertir en acciones de empresas extranjeras que cotizan en Bolsas reconocidas, desde la plaza local.
Estrictamente, son certificados que representan el depósito de acciones de sociedades extranjeras que no tienen autorización de oferta pública en nuestro país. Es así como las acciones están depositadas en su mercado de origen y lo que cotiza aquí es un certificado que acredita la existencia de dicho depósito.
Ventajas
• Posibilidad para inversores locales de incluir en su cartera acciones de empresas extranjeras bajo la forma de certificados, sin necesidad de abrir una cuenta y realizar la operación en el exterior.• Derechos inherentes a los títulos valores representados por los cedeares.
• Posibilidad de canjear el cedear por los valores que éstos representan, lo que obliga a la entidad emisora a tener desde el momento de la emisión tantos títulos valores como cedeares de estos valores se encuentren en circulación. En el caso de que el inversor solicite el canje los cedeares correspondientes deben ser cancelados y destruidos.
Ganancias
Las ganancias que genera un cedear resultan de la variación de su precio en el mercado según la oferta y demanda del instrumento. Este precio mantiene una relación con el precio del activo subyacente pero no es necesariamente igual.
Por otro lado, en el caso de cedeares que tienen como subyacente acciones o ADR y pagan dividendos, los inversores obtendrán los dividendos derivados de sus activos subyacentes, teniendo en cuenta la relación cedear-activo subyacente, es decir, cuántas acciones o ADR representa el cedear.
Por otro lado, en el caso de cedeares que tienen como subyacente acciones o ADR y pagan dividendos, los inversores obtendrán los dividendos derivados de sus activos subyacentes, teniendo en cuenta la relación cedear-activo subyacente, es decir, cuántas acciones o ADR representa el cedear.
Cevas
El certificado de valores es un instrumento que se genera a partir de la conformación de una cartera fija de especies que cotizan en la Bolsa. El ceva puede estar compuesto por acciones, títulos públicos y otros o una combinación de todos ellos.
A la fecha se han creado dos tipos de cevas: uno compuesto por una canasta fija de acciones y el otro por una canasta fija de títulos públicos.
Ventajas
• Compra o venta de un portafolio diversificado, dado que engloba diferentes sectores de la economía del país (en el caso del ceva de renta variable) o títulos públicos con diferentes plazos y rendimientos (en el caso del ceva de renta fija).• Simplificación operativa y administrativa que lo convierte en un instrumento de bajo costo de negociación porque permite comprar y vender diversos papeles a través de un único valor negociable.
• Liquidez por sí mismo o a través de sus valores subyacentes. Su valor de cotización dependerá de la oferta y la demanda que exista del ceva en el mercado y de la variación en el valor de mercado de los valores que lo componen.
• El tenedor goza de todos los derechos y beneficios con que cuenten los activos subyacentes (dividendos, derecho de voto, etc).
• Posibilidad de cancelación del ceva por intermedio de los operadores bursátiles con la obtención de los títulos subyacentes.
Ganancias
Por un lado, las ganancias resultan de la variación de su precio en el mercado según la oferta y demanda del instrumento.
Por otro lado, los dividendos pagados por las empresas que integren el ceva de acciones o los pagos de renta y amortizaciones de cada uno de los bonos que integran este instrumento serán distribuidas a sus tenedores, quienes pueden disponer de ellos y también pueden reinvertirlos.
Por otro lado, los dividendos pagados por las empresas que integren el ceva de acciones o los pagos de renta y amortizaciones de cada uno de los bonos que integran este instrumento serán distribuidas a sus tenedores, quienes pueden disponer de ellos y también pueden reinvertirlos.
Operaciones a plazo
Las operaciones a plazo son aquellas que se liquidan en una fecha posterior a la de contado.
El Mercado de Valores es la institución que liquida y garantiza las operaciones concertadas dentro del ámbito de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Es decir, el Merval se responsabiliza de que las operaciones pactadas entre los agentes o firmas de bolsa se realicen en el tiempo y forma convenidos por ellos.
Al ser liquidadas en una fecha futura, las operaciones a plazo implican un riesgo para la entidad que las garantiza. Por ello, el Merval exige a sus agentes o sociedades de bolsa el depósito de garantías específicas hasta que se produce la liquidación.
Además de determinar las garantías que deben aportar las partes, el Merval fija el monto máximo de operaciones a plazo que cada agente o sociedad de bolsa puede realizar. Para el registro de operaciones que sobrepasen ese monto, el Merval exige los refuerzos de garantía que estime convenientes.
Es un contrato de alquiler de acciones o bonos por medio del cual el inversor (también llamado colocador) transfiere la propiedad de los valores a otra parte (llamada tomador), que se obliga a restituirle al vencimiento del plazo del préstamo otros títulos de la misma empresa emisora, clase y serie.
El tomador se compromete, además, a pagar al colocador una suma de dinero convenida entre ambos, más los derechos patrimoniales que originen los valores durante la vigencia del contrato. Esta operatoria tiene un plazo de 1 a 5 días.
Ganancias
Una vez cumplido el plazo, quien prestó los títulos obtiene como ganancia el interés pactado originalmente al inicio del contrato.Pases y cauciones:
Los pases y las cauciones son colocaciones financieras de fondos, con características similares.
Un individuo que posee una cartera de valores y necesita efectivo en el corto plazo puede desprenderse de los títulos en forma temporal mediante una operación de pase o de caución y obtener el capital necesario.
Como contraparte, quien cuenta con excedentes de efectivo puede invertirlos en este tipo de operaciones a cambio de un rendimiento o tasa fija de interés.
Pase bursátil
El pase bursátil es un único contrato que contempla dos operaciones simultáneas. El inversor vende (o compra) valores negociables a un precio de contado o a plazo y pacta simultáneamente la operación inversa de compra (o venta) para un mismo comitente y en un vencimiento posterior.En este tipo de operatoria quien vende los títulos en contado deja de ser su propietario, por lo que al momento de fijar el precio futuro debe tener en cuenta si los títulos pagarán dividendos u otros conceptos, ya que durante la vigencia del contrato el vendedor no goza de los derechos patrimoniales.
Ventajas
- Aplicación de los fondos líquidos a una operación de corto plazo que permite obtener una tasa de interés a cambio.
- Cobertura de necesidades ocasionales de fondos. Quien tenga en su cartera acciones o bonos y requiera fondos líquidos ocasionales puede realizar una operación de pase vendiendo los títulos en el presente y volviéndolos a comprar en una operación simultánea a plazo, pagando un precio superior.
- Operación de realización garantizada. El mismo día que se realiza un pase se produce la venta y la recompra a futuro o viceversa.
Esto implica que ambas operaciones quedan definidas en el mismo acto, lo que asegura la operación de futuro en base a las previsiones del presente. Durante el período que dura la operación, las subas o bajas del precio de mercado de la especie no afectan el precio futuro ya pactado.
La ganancia para el colocador es una tasa fija de interés que surge de la diferencia entre el precio de compra a plazo y el de venta de contado; es decir, la tasa que paga el tomador por el préstamo de fondos.
Por otro lado, los dividendos pagados por las empresas que integren el ceva de acciones o los pagos de renta y amortizaciones de cada uno de los bonos que integran este instrumento serán distribuidas a sus tenedores, quienes pueden disponer de ellos y también pueden reinvertirlos.
Caución bursátil
La caución bursátil es una operación similar al pase, pero a diferencia de éste, al precio de venta de contado de los valores objeto de la caución se le aplica un aforo (garantía) determinado por el Mercado de Valores.Este aforo es un porcentaje que fija el límite de fondos que puede obtener el tomador a cambio de los títulos que entregó.
De manera que un inversor que cuenta con fondos líquidos puede prestarlos a cambio de valores y al vencimiento del plazo convenido obtener el dinero prestado más un rendimiento cierto (dado que interés se calcula al comienzo del contrato).
La caución no implica cambio de propiedad de los títulos sino su inmovilización por un tiempo determinado. Si durante la vigencia de la caución el título realiza pagos de dividendos u otros conceptos, el dueño original será quien goce de estos beneficios.
Ventajas
- Aplicación de los fondos líquidos a una operación de corto plazo que permite obtener una tasa de interés a cambio.
- Cobertura de necesidades ocasionales de fondos. Quien tenga en su cartera acciones o bonos y requiera fondos líquidos ocasionales puede realizar una caución inmovilizando los títulos en el presente, con un aforo de garantía, y pagando el monto total en el futuro.
- Operación garantizada. Cuando se realiza una operación de caución la garantía es el aforo que establece el Merval. La especie queda "caucionada" en un porcentaje hasta cubrir la cantidad de dinero que debe representar. La caución aportada se actualiza diariamente sobre la base de las cotizaciones de mercado y, en caso de faltantes, el operador debe reponer garantías.
El inversor obtendrá un rendimiento que surge de la diferencia entre el monto que invierte al inicio de la operación y el precio a plazo. El monto de inversión inicial se calcula restando los intereses al valor final de la operación.
Futuros y opciones
No todos los instrumentos del mercado de capitales se utilizan sólo para obtener fondos o rendimientos. La inversión en una opción o un futuro es un importante instrumento de cobertura, ya que permite a quien lo utiliza asegurar el valor de sus activos en un momento posterior.
Se los considera instrumentos derivados porque su precio depende del valor de otro instrumento, denominado activo subyacente. Por ejemplo, el precio del contrato de futuro sobre el dólar dependerá del valor que tenga el dólar; así como el precio de una opción sobre una acción obedecerá al precio de esa acción en el mercado.
Opciones
La opción es un contrato entre dos inversores que consiste en otorgar a una de las partes el derecho de comprar o vender un activo en un plazo determinado y a un precio previamente pactado.Las opciones son de gran utilidad como instrumentos de cobertura. Mediante el armado de una estrategia que combine opciones con otros títulos el inversor puede limitar las pérdidas y acotar el riesgo de su inversión.
Existen dos clases de opciones: las opciones de compra, que dan el derecho a comprar un activo en el futuro y las opciones de venta, que otorgan el derecho a vender un activo en el futuro.
En cualquiera de los dos casos quien compra el derecho adopta la posición de tomador y por ese derecho debe pagar un precio denominado prima. Como contraparte existe un inversor que adopta la posición de lanzador y que asume la obligación de vender (o comprar) los títulos cuando el tomador decide ejercer su derecho.
Las opciones se pueden analizar desde cuatro perspectivas diferentes:
1 - El comprador de una opción de compra adquiere el derecho a comprar un activo en un determinado momento y a un precio previamente pactado. Por ello paga una prima.
2 - El vendedor de una opción de compra adquiere la obligación de vender un activo al precio previamente pactado, si el comprador decide ejercer su derecho. Por ello cobra una prima.
3 - El comprador de una opción de venta adquiere el derecho a vender un activo en un momento determinado y a un precio previamente pactado. Por ello paga una prima.
4 - El vendedor de una opción de venta adquiere la obligación de comprar el activo al precio previamente acordado, si el tomador decide ejercer su derecho. Por ello cobra una prima.
Ventajas
- Cobertura ante la variación de precio del activo subyacente. La opción es muy útil para armar estrategias y cubrirse ante eventuales modificaciones de precio en el activo que representa la opción.
- Posibilidad de limitar pérdidas. Quien toma una opción adquiere el derecho pero no está obligado a ejercerla, por lo cual su pérdida se limita al precio que pagó por ese derecho, es decir a la prima.
- Liquidez. La prima se puede comprar y vender libremente en el mercado durante la vida de la opción. Esto le permite al inversor desarmar su posición cuando lo desee.
- Mayor volatilidad. Generalmente las primas tienen una volatilidad mucho mayor a la de la acción que representan. Esto permite obtener ganancias más rápidamente pero también puede implicar perder fondos en el mismo plazo. La volatilidad de las opciones implica un riesgo para el inversor, puede ser positivo siempre y cuando el inversor conozca ese riesgo, pueda medirlo y esté preparado para asumirlo.
Ganancias
La operatoria de opciones puede generar ganancias a partir de la variación positiva de la prima.Por otro lado, el inversor puede obtener ganancias ante el ejercicio exitoso de su derecho o ante el armado de una estrategia, que puede incluir distintas clases de opciones y otros valores.
La operatoria con opciones dependerá de las perspectivas futuras que tiene el inversor respecto del mercado. Las estrategias básicas en opciones ante expectativas de subas en los precios del mercado consisten en comprar opciones de compra o vender opciones de venta, en tanto que si se esperan bajas en los precios, el inversor puede vender una opción de compra o comprar opción de venta.
Futuros
El contrato de futuros es un acuerdo entre dos partes para comprar o vender un activo en un momento futuro determinado, a un precio prefijado. A través de este contrato las partes se obligan a realizar la operación pactada al finalizar el plazo.Se pueden realizar futuros sobre productos financieros (índices, monedas, tasas, etc.) o sobre commodities (petróleo, soja, etc.). En el caso de los futuros financieros, no hay una entrega final del activo subyacente sino que se realiza una compensación diaria de pérdidas y ganancias mediante una cámara compensadora. En el caso de los futuros sobre materias primas hay una entrega del activo subyacente al vencimiento del contrato de futuro.
La inversión en futuros permite a quien lo utiliza asegurar el valor de sus activos en un momento posterior. Si bien esta cobertura no elimina las fluctuaciones de precios, puede reducir sustancialmente sus efectos.
Dicha cobertura puede ser compradora o vendedora. Si el inversor teme que los precios de algún activo bajarán, toma una cobertura vendedora. Por su parte, quien toma una cobertura compradora, lo hace porque cree que los precios pueden subir, y con ello incrementarse el precio de los bienes que debe comprar en el futuro.
Actualmente existen en Buenos Aires contratos a futuro sobre el índice Merval y sobre el tipo de cambio.
Ventajas
- Operación de cobertura ante cambios desfavorables en los precios. Los mercados de futuros existen para minimizar o acotar el impacto que producen esos cambios en los precios de los activos.
- Estandarizados. Al ser estandarizados, los contratos de futuros cotizan en bolsas y mercados regulados. Esto garantiza la correcta realización y liquidación de la operación y al mismo tiempo le da liquidez al contrato de manera de que el inversor pueda entrar o salir de su posición a través de operaciones de compra y venta en el mercado.
- Margen de garantía. Estas operaciones exigen conformar garantías en ambas partes del contrato de manera de limitar los riesgos de liquidación.
- Posibilidad de asegurarse el precio de un activo con posterioridad.
La ganancia está dada por la diferencia de precio entre el valor de compra del futuro y el precio contado que tiene el activo subyacente en el período futuro.
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