Ninguna política económica que se aplique es inmune a generar costos, ya sean económicos, políticos o sociales. El control de cambios, limitando la compra libre de moneda extranjera en el sistema financiero, no es la excepción y, en este caso, el mercado inmobiliario es una de las víctimas.
Según informó el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, el mes de diciembre de 2011 mostró un caída de 10,4% en la compra-venta de inmuebles, abriendo una señal de alerta entre los empresarios del sector.
Cuando se buscan las causas de este fenómeno, la limitación para comprar dólares y realizar la transacción surge como la principal explicación.
El registro de diciembre toma mayor relevancia cuando se analiza una serie histórica en el tiempo: de los últimos trece años, el mes de diciembre de 2011 arrojó el tercer peor dato, solamente superado por 2001 y 2008, cuando se verificaron la crisis de la Convertibilidad y la crisis subprime respectivamente.
Las perspectivas para el mercado inmobiliario en 2012 se presentan como desafiantes. A la limitación en el mercado cambiario debe adicionársele la caída en el rendimiento promedio que un alquiler representa para un inversor. La suba de los gastos de mantenimiento y los impuestos que deben abonarse anualmente por la propiedad desalientan este mecanismo de inversión.
Asimismo, los precios de los inmuebles parecen estar en su punta más elevada, dejando poco margen para subas adicionales, al menos en el corto plazo.
A la desaceleración del mercado inmobiliario debe adicionársele una marcada caída en el ritmo de expansión de la actividad industrial, que en enero presentó un avance de tan sólo 2,1%, según las cifras estimadas por el INDEC para el Estimador Mensual Industrial.
Las proyecciones de los analistas marcan un crecimiento esperado del PBI de 3,5% para el año 2012, que contrasta fuertemente con la expansión de 8,8% que tuvo la actividad en 2011.
Para inversores, el panorama luce desafiante e incierto. Mientras que el país se encamina hacia un escenario económico menos benigno, el menú de oportunidades para invertir parece reducirse a un ritmo agigantado.
Alta inflación, menor crecimiento y restricciones en el mercado cambiario se presentan como los obstáculos que el inversor argentino deberá sortear si quiere lograr no sólo mantener el poder adquisitivo de sus ahorros, sino también obtener una pequeña rentabilidad real.
El gobierno chino apoya a sus empresas para que adquieran marcas globales.
China tiene nuevos campeones corporativos. Multinacionales como Haier, Huawei y Mindray han entrado pisando fuerte en mercados desarrollados como Europa y Estados Unidos.
Estas empresas, de momento, son la excepción y no la regla. Sin embargo, en el futuro, es probable que veamos muchas más empresas chinas en el escenario mundial.
Las empresas chinas tienen dos maneras de expandirse en el extranjero: ya sea de forma "orgánica", por la ampliación de sus operaciones existentes, o de forma "inorgánica" mediante la compra de sus rivales extranjeros.
Huawei Technologies, proveedor de soluciones de telecomunicaciones, ha adoptado el primer enfoque.
Su primer objetivo fueron los mercados del sudeste asiático y África, donde desarrolló la experiencia operativa antes de entrar en mercados más competitivos como el Reino Unido y EE.UU..
Ahora, sin embargo, vemos un número creciente de empresas chinas que elige la segunda opción y directamente compran empresas extranjeras. Ellas siguen el ejemplo de la empresa de electrónica Lenovo, que adquirió el negocio de PC de IBM en 2005 por US$1.750 millones.
Para los próximos cinco años, las adquisiciones chinas de empresas extranjeras serán el doble y para 2020 se pueden cuadruplicar, señala el economista Charles Wolf Jr.
Podemos ver los ejemplos de Putzmeister en Alemania, Ferretti en Italia y Cirrus Industries en EE.UU., recientemente adquiridas por empresas chinas.
Hay tres razones para este "crecimiento inorgánico" en el extranjero: las empresas chinas quieren adquirir nuevos canales de distribución, obtener tecnología extranjera avanzada y beneficiarse de marcas internacionales con una larga tradición
Entrada en el mercado
Gigantes occidentales como Siemens, ABB y Caterpillar han reportado un menor crecimiento e incluso pérdidas en China en los últimos dos trimestres. Mientras, sus competidores chinos están viendo oportunidades de crecimiento mediante adquisiciones en el extranjero.
La empresa china Sany Heavy Industry compró el 90% de la alemana Putzmeister.
En enero de 2012, el grupo más grande de China de equipos de construcción, Sany Heavy Industry llegó a un acuerdo de compra del 90% de la firma industrial alemana Putzmeister por cerca de US$450 millones, su primera adquisición en el extranjero.
Antes del acuerdo, las ventas al exterior de Sany constituían solo el 4% de los ingresos del grupo.
En contraste, más del 80% de los ingresos de Putzmeister procedían de países distintos de China.
A través de la inversión de Sany en Putzmeister, la empresa aumentó cuatro veces sus ventas al extranjero, adquirió una distribución global y de servicios y se situó como un serio competidor de líderes de la industria como Caterpillar y Komatsu.
Compra de tecnología
Shandong Heavy Industrial Group es otro gigante industrial de China con ambiciones internacionales. Sin embargo, su motivación no sólo es la necesidad de nuevos canales de distribución.
Un elemento importante de la inversión de Shandong la italiana Ferretti Italia era adquirir tecnología para construir yates de lujo, con el fin de satisfacer la creciente demanda de consumo de este tipo de productos en las economías emergentes.
""China alentará a sus empresas para adquirir famosas marcas mundiales con el fin de obtener el reconocimiento internacional y mejorar la imagen y la competitividad de los productos chinos""
Chen Deming, ministro de comercio de China
Ferretti es el mayor fabricante mundial de yates y Shandong invirtió US$502 millones por una participación del 75% en la empresa.
Ahora mismo, Shandong está planeando nuevas ofertas en el extranjero para comprar activos baratos y obtener conocimientos tecnológicos.
Otro ejemplo es China Aviation Corp, que adquirió la estadounidense Cirrus Industries, un fabricante de aviones privados.
Actualmente el uso de aviones privados en China está limitado pero, cuando las regulaciones se aflojen, este sector le dará a la aviación china un enorme potencial de crecimiento.
Marca de expansión
Otra motivación de las empresas chinas es controlar marcas globales.
El ministro de Comercio de China, Chen Deming, dijo el año pasado al parlamento que el gobierno "alentará a las empresas chinas para desarrollar inversiones en el extranjero y adquirir famosas marcas mundiales con el fin de obtener el reconocimiento internacional y mejorar la imagen y la competitividad de los productos chinos".
Joel Backaler, director de Frontier Strategy Group.
Una política de este tipo elimina los obstáculos para consolidarse como una marca global, mientras que la construcción de una marca reconocida mundialmente de forma orgánica puede tomar años de inversión.
Hasta ahora, sólo unas pocas empresas chinas han adquirido marcas globales. Lenovo compró la línea de computadores de IBM, mientras que Geely Holding Group adquirió el fabricante de automóviles sueco Volvo.
La edad de la multinacional china
Históricamente, dado el enorme tamaño del mercado interno de China, las empresas chinas no han tenido necesidad de mirar más allá de sus propias fronteras.
Muchas empresas aún tienen espacio para desarrollarse en casa. Sin embargo, desde hace algún tiempo han visto que es conveniente para ellas comenzar su expansión en los países desarrollados, incluyendo la compra de redes de distribución, tecnología y marcas globales.
Si bien es un fenómeno relativamente nuevo, es poco probable que sea de corta duración.
La edad de la multinacional china está amaneciendo y, con ella, las esperanzas de China de un crecimiento económico a largo plazo.